Los Changui

So hablemos de que últimamente no se puede decir nada sin que alguien se ofenda.  No puedes dar tu opinión por que es imponer. Vivimos en un tiempo en el que hay botones de “me gusta”, “comenta”, “comparte” etc. pero no podemos usarlos por el miedo constante a “faltar el respeto”.   Esta última frase la pongo entre comillas por que jamás pensamos ni quisimos hacerlo pero así fue (no por nuestra acción sino por el pensamiento ajeno); y eso no se controla.  Puedo controlar lo que yo quiera decir, no lo que tú quieras entender.  Lo que es posible controlar es el hecho de que si no entiendo algo, tengo el poder de preguntar y que lleguemos a una conclusión.  Una herramienta poco utilizada por la humanidad. Así como el sentido común que ya no es tan común.

Entonces, ¿para qué seguimos avanzando al futuro si tenemos una mentalidad retrasada? Decir que somos “open minded” pero literalmente de la boca pa’ fuera por que se nos es imposible pensar (como dicen los norteamericanos) “outside the box”.  Somos criados con un mentalidad tradicional, queriendo ser futuristas y entre una cosa y la otra creamos una amalgama de changuería que es una cosa increíble.

Utilizamos frases como: “me encanta la música”  cuando en realidad deberíamos decir: “me encanta la música de X ó Y era”.  ¿Porqué? Pues por que criticamos la música que no sea de esa X ó Y era de la cual siempre elogiamos.  Decimos: “amo debatir y hablar sobre diversidad de pensamientos” cuando en toda honestidad deberíamos decir: “me gusta exponer mi punto de vista y ser escuchado”… Creo que eso no necesita explicación.

He aquí el paradigma de la changuería.  Una dicotomía tan clara pero no siempre explorada.  Una realidad medium well podemos decir…    En donde tendré que cerrar diciendo lo siguiente:  escribo esto sin ánimos de ofender, sólo expresando una opinión de la cual vengo viendo hace algún tiempo atrás… nos debatimos entre memes, canciones, frases, escritos, whatsapps y posts.  Los compartimos a la misma vez que los criticamos.  ¡¿Y entonces?!

Criticamos lo que no conocemos, lo que se nos he diferente, lo que no vemos como nuestra realidad.  Como no es nuestra realidad, pensamos que está mal o que no es posible que esté bien.  Aquí es donde nos ponemos changos y no queremos aceptar que hoy en día se puede dar una opinión sin que necesariamente estés de acuerdo con el asunto.  Aunque, con lo que sí debemos de estar de acuerdo es que es posible respetar ese pensamiento, debatir si se quiere y aceptar que somos diferentes.  Celebrar esas diferencias es lo que nos haría extraordinarios… por qué como dice Ricardo Arjona en una de sus canciones: “si fuésemos iguales que apatía, no tendríamos ni de que hablar cada siguiente día”.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s